cEsperando el milagro
Con su victoria, Rajoy ha anunciado innumerables mejoras, entre ellas la que más preocupa a los españoles: la drástica reducción de la cifra de parados. Sin embargo, la sensación general en España es de desconcierto. A pesar de que el nuevo gobierno ha prometido mejorar drásticamente la situación del paÃs sin que ello implique recortes en Educación o Sanidad, el pueblo se pregunta cuál será el método que su nuevo lÃder polÃtico empleará para solucionar de un plumazo un problema cuya gestación ha durado años. No sin cierto recelo, los ciudadanos observan atentos cada movimiento de este reciente gobierno, esperando que la fórmula comience a dar sus frutos a corto plazo.
El otro cambio
A pesar de los cambios anunciados, existe en España un amplio sector (en su mayorÃa jóvenes) que clama la modificación de un sistema que consideran poco democrático. Como ya todos conocemos, el pasado 15 de mayo se comenzó a movilizar en España, y posteriormente en el resto de Europa y del mundo, una masa de ciudadanos indignados que denunciaba, a través de acampadas y protestas pacifistas, un entramado polÃtico bipartidista culpable de beneficiar a la banca y de desoÃr al pueblo. Para este sector, el resultado de las elecciones sabe a poco, en parte porque creen que, gobiernen unos u otros, el cambio que se debe hacer es mucho más profundo y drástico. Mientras tanto, en medio de este clima de crispación para unos y de esperanza para otros, la población Española espera impaciente la aparición de los primeros indicios de mejora. Esperemos que lleguen pronto.